Aventuras en filipinas

Aventuras en filipinas

28 mayo, 2019 0 Por Alberto


¿Qué hacemos en Manila?

Hace poco menos de dos semanas que estamos de aventuras en Filipinas. Pues si. Así es. 3 días en Manila. ¡¡Menuda mierda de ciudad!! Sucia, ruidosa, húmeda, calurosa y varios adjetivos desagradables. La verdad es que si vienes a Filipinas no hace ninguna falta que pases más tiempo del necesario en esta ciudad. Ni siquiera vale la pena la zona de Intramuros. La zona donde encuentras los antiguos muros de la ciudadela española, algunas iglesias y poco, muy muy poco más, que para más inri ahora están rodeados de algo tan turístico y tan necesario como un campo de golf. ¡Exacto! ¡Un maldito campo de golf! A eso le llamo yo cuidar la historia del lugar, un aplauso al ideólogo de semejante chapuza, por favor…

Manila city

El Jeepney. La joya de la corona de Filipinas

Si viajas a Filipinas este tipo de autobús es el más barato y el más ruidoso.

Al aterrizar en Manila decidimos coger un taxi para que nos llevara a nuestro hotel y cual fue la sorpresa al ver que tardamos casi dos horas en recorrer los apenas nueve kilómetros que había desde el aeropuerto hasta nuestro alojamiento. Manila no empezó con buen pie. ¡Un horror! Lo mejor de Manila es llegar para irte de allí cuanto antes. Supongo que habrá alguna zona que valga la pena… pero Quiapo no.

Subiendo al norte de filipinas

Uno de los motivos por los que vinimos a Filipinas, fue para ver la zona de los ataúdes colgantes. Conocer su cultura sobre el tema de la muerte tiene una cierta atracción que nos hizo intentar descubrir la zona norte de Filipinas. Concretamente en la ciudad de Sagada. Desde Manila son unas diez o doce horas de autobús directo. Puede que sean menos horas de trayecto en caso que tengas a un «fitipaldi» al volante del bus. Como fue nuestro caso, por eso solamente tardamos unas nueve horas. A esta gente, les pesa el pie. Les gusta el acelerador…

Sagada y sus actividades

En Sagada, un pequeño pueblo de montaña, tienes innumerables trekkings y actividades que puedes hacer…. Previo pago, por supuesto. Me explico. Nada más bajarte del autobús, tienes que ir a la oficina de turismo a inscribirte, ahí te «clavarán» cincuenta pesos por persona como «tourist fee». Vamos, una tasa que alguien se ha sacado de la manga y que solo sirve para que el turista pague. Porque no olvides que en algunos países, eres solamente un dolar andante. Y en Filipinas, lo vas a ser y a notar. Ya me contarás.

Sin guía no hay paraíso

¡Exacto! Prepárate a soltar ingentes cantidades de pesos filipinos por cualquier actividad que desees hacer en esta zona. Porque en las actividades más interesantes que puedes hacer como turista, te obligarán a contratar un guía (que no son baratos) diciéndote que si el camino es difícil, que si por ley y bla bla bla… Seguramente haya algunas caminatas que puedas hacer tu solo o incluso zonas que puedas visitar a tu aire, pero para las que tienen más fama ya se han encargado de tener el asunto atado y bien atado para que tengas que ir soltando billetes y se te ponga la cara del «turista gilipollas».

Como muestra, un botón

Ya llevamos más de catorce meses de viaje y para poder seguir viajando, a veces, tienes que priorizar qué ver en algunos lugares. En Sagada decidimos visitar los famosos ataúdes colgantes. Es un pequeño trekking de veinte minutos ida y vuelta que te lleva a un lugar donde antiguamente «enterraban» a sus muertos colgados en sus ataúdes en la pared de una montaña. Pues bien, el camino es tan tan sumamente sencillo que primero tienes que pagar una tasa de diez pesos por cruzar un cementerio cristiano (se excusan en que el terreno es propiedad de la iglesia) y ojo… porqué aquí viene la sorpresa… ¡¡TE OBLIGAN A CONTRATAR UN GUÍA!! Trescientos cincuenta pesos que se embolsa el guía por caminar contigo sobre un camino de cemento durante veinte minutos.

El Lobby de los guías

No voy a ser yo quién descubra los poderosos grupos de presión que tenemos. Sin ir más lejos, en España, están los taxistas, los profesores, los camioneros, los controladores aéreos… Pero aquí, el «cotarro» lo manejan los guías. No hay muchas actividades que puedas hacer sin guía. Si quieres ir a ver a la «leyenda tatuadora» (clica aquí si quieres saber más) tienes que pagar mil quinientos pesos por el guía. O si bien prefieres visitar la Cueva de Sagada otros mil pesos más, a no ser que quieras ver los ataúdes colgantes que en este caso solo serían trescientos cincuenta pesos. Si quieres realizar tekkings de una o dos noches, otro pico… A penas puedes hacer nada sin ellos. En fin, esto es filipinas. Y no tienes escapatoria.

Camino al sur

Ahora estamos en San Juan la unión. Un pueblo conocido como la «meca del surf». Alojados en la casa de un japonés que es toda una leyenda en el mundo del surf. Fue en los 80’s cuando tuvo su máximo esplendor. Esta zona es increíblemente cara. Comparable a irte un fin de semana a Donosti a hacer surf. Precios desorbitados por dormir en habitaciones compartidas, comida excesivamente cara… Lleno de gente de Manila que vienen aquí a pasar sus fines de semana y a gastar dinero a raudales, porque si algo hemos comprobado es que a los «pixapins» de Manila les encanta el postureo y el gastar. Y para colmo, cada tarde a partir de las cuatro o las cinco se pone a llover a mares. Vamos… una San Sebastián en toda regla. ¡Ah! Y fuera de temporada, así que de olas… nanai.

El sur solo puede mejorar

¡¡O eso espero!! En breves días regresaremos a Manila para coger un avión que nos lleve a Dumaguete a nuestro siguiente petsitting de cinco semanas. Si quieres saber qué leches es eso del petsitting te recomiendo clicar aquí (si quieres echarte unas risas) o aquí (si prefieres el otro blog más serio y con una detallada información).

 

Me suelen poner muy de mala ostia esos países donde al turista se le ve como un dólar andante. Y filipinas hasta el momento, puede competir con cualquier otra país del sudeste asiático como Vietnam o Camboya en eso. ¿Alguna vez te había pasado algo semejante?

 

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