A vueltas con Malasia

A vueltas con Malasia

20 junio, 2018 0 Por Alberto

A vueltas con Malasia

O como dicen por aquí: “Jalan Jalan”. Eso significa caminar por caminar. Es lo que más hemos llegado a hacer durante estos dos meses y medio que hemos estado recorriendo este pequeño pero maravilloso país.  Voy a intentar explicar aquellas cosas que nos han ido sucediendo a lo largo de estas semanas que llevamos por Malasia.

Esto es lo que nos ha pasado a nosotros…

Con ello no quiero decir que también os pase a vosotros, solo narro nuestra experiencia. Como nos ha dado por viajar sin prisas, nos quedamos 13 días en la capital, Kuala Lumpur. Alguien pensará: ¿ Tanto hay que ver? La respuesta es rápida y corta: NO. Aprovechamos algunos días para dar forma a los blogs. Pero hay barrios que molan mucho de visitar. Sobretodo de noche.

La razón de 13 días en Kuala Lumpur

El verdadero motivo de quedarnos 13 días en Kuala Lumpur no ha sido otro que éste.

Pero vayamos al asunto

Kuala Lumpur tiene lugares mágicos y dignos de ver. Una noche, después de cenar y viendo que ya no había trenes, decidimos coger un taxi para ir al hotel. Al subir, el taxista nos informa que nos va a meter una “tasa nocturna” del 15%. Bueno…. tampoco es tanto…. la sorpresa agradable y divertida fue que el hombre no nos dijo “fifteen”… quería decir “fifty”… así, que nos clavó un 50% por la cara, ¡olé sus huevos! y se fue tan pancho el hombre. A nosotros, en cambio, se nos quedó una cara de gilipollas de no entender nada… que pa qué! En fin, estas cosas pasan….

Y decidimos abandonar Kuala Lumpur

Para ir a las Cameron Highlands. Habíamos comprado el billete de bus on-line, por unos 48 ringgits los dos (unos 10 euros más o menos). Todo lo leído en la web y los panfletos informativos decían maravillas del lugar, así que decidimos ir a echar un vistazo. Y llegó el día, nos despertamos a las 07:00h am ya que nuestro bus salía a las 10:15h am y teníamos que estar 30 minutos antes para hacer el checking…. Llegamos a las estación a las 08.40h am, ¡perfecto! ¡Hacemos el checking y nos vamos a desayunar! Fácil y rápido. Malasia pintaba sencillo…

A ver cómo explico esto para que no os partáis el culo de risa…



Los billetes de bus, los teníamos que llevar impresos (aunque en el mail, ponía que se podía llevar descargado en el telf.) se ve que les gusta “pinturrear” los papeles… Así que tuvimos que ir a buscar dónde imprimirlos. En la misma estación de bus hay una zona. Con los tickets impresos, nos fuimos a hacer la cola de los checking. Después de unos 30 minutos de cola, el chico del mostrador, muy amablemente nos informó que nuestro billete no valía. Que se nos había pasado el día. Pero no por un día o por dos días, ni siquiera por tres días… ¡¡Se nos habían pasado 5 días!! ¿¡¡Pero en qué cojones estábamos pensando!!?? ¿Qué ostias ha pasado aquí? En fin… a volver a hacer otra cola y a comprar otros dos billetes. Al final conseguimos salir de Kuala Lumpur a las 12:00h. Estas distracciones nos están costando dinero y anécdotas a partes iguales. 

Cameron Highlands y la gran mentira

Así es. No es nada. Si estás viajando por malasia, puedes venir 2-3 días a lo sumo y descansas. Tanah Rata, son 2 calles llenas de tiendas de ropa (china), paraditas y restaurantes. Todo es barato, eso es cierto. Pero apenas hay nada más. Algunos tour operadores hacen salidas de medio día o de día entero. Cuestan entre 40 y 90 ringgis. Eso depende de lo que quieras ver… nosotros decidimos hacer una salida de medio día para comprobar si valía la pena lo pagado por lo recibido, 50 ringgis por cabeza.  El tour se llamaba: Mossy Forest Discovery. Suena la ostia de guapo, ¿verdad? Pues es un truño, una gran mierda. Es como cuando te vas a Túnez y te llevan a ver alfombras o a Mallorca a ver la fábrica de perlas… Vamos, a lo que se suele llamar: ¡Una puta mierda! un timo al turista en toda regla.

El Mossy Forest Discovery

El Mossy Forest

Sólo mirando la entrada, uno ya anticipa que el lugar, te va a dejar huella. ¡¡Y vaya si dejó!!

Salimos a las 08:45h rumbo a una plantación de té de una família británica. Aparcan el coche y te dejan que te bajes a hacerte unas fotitos durante 20 minutos. Allí, coincides con los demás tour operadores, claro. Y decenas de malayos que hacen el tour por libre. Así que “tropocientas”  personas queriéndose hacer la misma foto. Pero entre los coches, la carretera y los cables eléctricos… ya te puedes imaginar qué “fotón espectacular” vas a poder hacer… Siguiente parada. “El Trekking por la jungla”  lo llaman.

Algo llamado Jungle trekking

¿ De verdad esto es un Trekking? Os juro que yo tenía otra cosa en mente…

Pero…¡ni trekking ni jungla! Un puto sendero de madera de 15 minutos de duración. Es un circuito romboidal. Nada del otro mundo. Con una torre a la que subir y mirar. Bueno… y eso si pillas un día claro y con sol… porque le llaman el “cloudy forest”. El bosque de nubes. Pffff… para flipar. Pero cuando pensabas que no podía ser más cutre el asunto, llega el gran momento: Ir a la fábrica ( y por supuesto la tienda) de té. ¿Quién en su vida no ha caído nunca en una trampa así?

Y cuando acabas el tour

Analizas si no hubiera sido mejor haber alquilado un coche y hacerlo todo por tu cuenta… Pero es de esas dudas que no tienen respuesta. Pagamos 100 ringgits pero nos llevaron en coche e incluso los tour operadores tienen ciertas ventajas cuando hay atascos, en los aparcamientos… Por otro lado, si vas por tu cuenta, solo de recordar las caravanas… ¡se me erizan los pelos! Yo, que no soporto las colas de las rondas en Barcelona… Sí, sin duda, la mejor opción es pagar.



Y para colmo

Pizza hawaiana con pimientos verdes

Con el asco que me dan los pimientos… y me los ponen hasta ¡¡en las pizzas hawaianas!!

Si el día ya había sido raro de narices, después del “decepcionante-magnífico” tour, fuimos a darnos un homenaje. Elegimos un restaurante que hacen pizzas. Y ohhh, ¡sorpresa! ¿Por qué se pasan por el forro los ingredientes que ponen en la carta? es la segunda vez que me pido algo en base a sus ingredientes y que cuando me llega el plato, habían puesto lo que les había “salido del jopo”. Soy un tío sencillo, si pido una pizza hawaiana, espero eso: ¡¡Una puta pizza hawaiana!! Lo que viene siendo tomate, queso, jamón y piña. Y eso mismo ponía en la carta. Entonces ¿Por qué he de pasarme 5 minutos de mi vida quitando champiñones y pimientos? ¿Por qué no se ciñen a la carta? Me estáis hartando un huevo, malayos. ¡¡QUE NO ME GUSTAN LOS PUTOS PIMIENTOS!!

 

Aún seguimos por Malasia. Así que no descarto publicar otro post. Parece ser que éste país puede darme muuuucho material para mi blog…



También puede interesarte...