Mi experiencia conduciendo en Vietnam

Mi experiencia conduciendo en Vietnam

21 octubre, 2018 0 Por Alberto

Cómo conducir como un auténtico vietnamita

Si tienes previsto viajar y conducir en Vietnam, voy a intentar resumir a «grosso modo»Â la forma en la que tienes que cambiar tu manera de conducir. Porque allí donde fueres, haz lo que vieres que se dice… Puede parecer una auténtica banalidad y una locura, y en cierta forma, lo es. Pero hay una serie de normas no escritas a la hora de circular por las caóticas carreteras que hay a lo largo y ancho de Vietnam. Si no quieres quedarte ochenta horas esperando en un cruce a que un buen samaritano te deje pasar o no tienes ni idea de qué hacer cuando hay un peatón cruzando su paso de cebra… Espero que pueda servir tanto para echarte unas risas como ayuda por si se te ocurriese venir a Vietnam y alquilar una moto para tus desplazamientos.

Recorrer vietnam en scooter

Recorrer Vietnam en moto, aunque sea una scooter, es una experiencia «diferente» a cualquier otra.

Glosario de normas no escritas:

1.- Olvida todo lo que te han enseñado.

¡¡Toma ya!! Esta no te la esperabas, ¿eh? Pues sí. Es lo más importante. Aquí, la educación vial no es que brille por su ausencia, es que sencillamente, no se parece en nada a la que nos han enseñado a nosotros en nuestros respectivos países.

2.- Semáforo en verde significa pasar.

¿Esta está clara, no? En breve llega lo mejor…


3.- Semáforo ámbar significa «todavía puedo pasar».

Esta tampoco es muy diferente a la que solemos tener en casa. ¿Quién no a acelerado el coche un poquito al ver un semáforo ponerse en ámbar? Venga, todos lo hemos hecho alguna vez.

4.- Semáforo rojo significa «aún puedo pasar».

Sí, exacto. Y es que lo hacen con total descaro e impunidad. Digamos que está «aceptado socialmente».  Además que lo hacen con total normalidad, en plan: Ya frenará el que me vea…

5.- Los peatones no tienen ninguna prioridad.

Esta es la que más me costó asimilar. Al principio yo frenaba en los pasos de peatones para que pudieran pasar tranquilamente. Pero entre que los mismos peatones me miraban extrañados y con cara de asombro y el resto de motociclistas me pitaban, decidí hacer lo mismo que los conductores vietnamitas. Los peatones son unos obstáculos que tu tienes que sortear demostrando que no necesitas detener la moto. Como peatón no es nada divertido, es hasta estresante. Pero como conductor… tiene su punto cómico.

6.- El claxon solo se usa para avisar del adelantamiento.

Tan solo debes usar el claxon para avisar de tu intención de adelantar. Aquí no existen los insultos, improperios y palabras malsonantes. No, ni tampoco los malos gestos ya sean con un dedo levantado o con aspavientos. Mas que nada porque te darás cuenta de que los vietnamitas no miran ni al girar ni al adelantar, así que ahórrate el enfadarte.

7.- Las glorietas son un «vivalavírgen».

Sí, ya lo veras. Es la guerra. Cada uno va a la suya. De ti depende no quedarte retenido cinco horas esperando atravesar una miserable glorieta. Que conste que te lo he advertido.

8.- No te preocupes al ver una familia en la moto.

No, no te preocupes. Y encima veras que de la familia solo llevan casco el padre y la madre. Los hij@s estarán durmiendo, o comiendo helados, o jugando con el teléfono… Vamos, lo más normal del mundo. Seguramente ellos sean infinitamente mejores «conductores vietnamitas» que tu. Y eso si no ves por casualidad, a motos llevando ingentes cantidades de plantas, de bloques de hielos, de cocos, anuncios publicitarios que miden veinte metros de largo… Sí, si te gusta lo cómico, una tarde circulando por una ciudad tipo Ho Chi Minh o Hoi An puede hacerte reír mucho.

9.- ¿Quién dijo que no se puede ir en dirección contraria?

¡¡Exacto!! Es un recurso más en el amplio catálogo que tienen los vietnamitas. Ya sea porque el giro que tienes que hacer en tu dirección esté cerca o bien te hayas pasado de tu desvío, los vietnamitas usan este recurso a veces hasta de manera exagerada. No te será raro poder contemplar con tus propios ojos cómo lo llevan a cabo.

Ir contra dirección es normal.

En dirección contraria sin ningún rubor

10.- Incorporarte sin mirar a las carreteras.

Reconozco que todavía no he hecho este recurso. Pero podrás ver cómo lo hacen. Yo, por el momento, es el único fallo que le veo a su «sistema de conducción». El problema aquí es que, en teoría, confías en que el vehículo que venga por su carril, frene para que tu te incorpores. Eso es otro nivel. Yo si que miro. Será que le doy algo de valor a mi vida… yo qué sé…


Aunque no lo parezca

Todo parece el más absoluto caos, es cierto. Pero una vez has conducido unos días en alguna ciudad o en un pequeño pueblo, te puede el «gusanillo». Querrás más y más. Conducir por Vietnam es realmente divertido, y aunque parezca mentira, hasta seguro. Los vietnamitas conducen a baja velocidad (la gran mayoría) así que tienen margen de maniobra en caso de imprevisto circulatorio. Cuando conduzcas siguiendo sus «normas» algunos vietnamitas te hablarán mientras conduces y te dirán que «casi lo haces como un vietnamita…» Aunque a veces me cuesta pensar que es un halago, claro… Si quieres saber más sobre conducir en Vietnam, haz click aquí

Unos rápidos consejos útiles

Durante mis trayectos en moto, he podido observar y ser víctima de algunos «truquillos» que usan los vietnamitas para ganarse unos euretes… Así que te los explico para que no te pille desprevenido:

1.- En Vietnam existen dos tipos de gasolina, la 92 y la 95. La 92 es la más barata y la que todos los vietnamitas usan. Al parar la moto en las gasolineras comprueba que te paras delante del surtidor de 92 (a veces solo hay de 95). A nosotros nos pasó que pedí 92, y el tipo por no cambiar la manguera, me echó 95. Me costó más dinero llenar el depósito.

2.- Dí siempre la cifra que quieres poner de gasolina y acompaña la cifra con los dedos de la mano. Algunos dependientes de las gasolineras de Vietnam no hablan mucho ingles, o saben lo justo, así que si quieres poner cincuenta mil, haz cinco con los dedos y dí «fifty». Hubo un tipo que después de decirle «forty»Â sin ayudarme de la mano, me llenó el depósito y me cobró ochenta mil. Me tocó mucho los cojones porque tenía que devolver la moto con la misma gasolina que me la habían dado. Y claro, se pasó el tío de más de medio depósito.

3.-Procura que el gasolinero te ponga la gasolina. PERO ANTES PONGA A CERO EL CONTADOR, a veces las estaciones de servicios están tan llenas de motociclistas poniendo gasolina que van echando gasolina de una a otra y te cobrarán «lo que ellos quieran».

A señalar

Este post puede no estar completo. Aún nos queda más de un mes de estar por Vietnam así que puede ser que se vayan añadiendo recomendaciones. Intentaré ir actualizar el glosario con las situaciones que vea mientras sigo disfrutando de la conducción en Vietnam.

 

¿Fuiste a Vietnam y te pasó lo mismo? Deja en los comentarios cualquier otra «normativa» que me haya podido dejar en el tintero. Agradezco la colaboración.

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