Kuala Tahan y sus trails

Kuala Tahan y sus trails

25 junio, 2018 0 Por Alberto

Kuala Tahan y sus trails

Kuala Tahan es la “gran ciudad” que hay a las puertas del parque nacional llamado Taman Negara. En Malasia. Si te apasiona la humedad de la jungla y el dormir en un pequeño poblado, éste es sin duda tu lugar. Aquí encontrarás decenas de razones (e incluso por huevos) para quedarte varios días y hacer excursiones a través de la jungla.

Escoge bien dónde quedarte

Sobretodo escoge bien la zona, desde luego. Depende del lugar donde decidas pasar las noches, dormirás junto al sonido de los pájaros, monos y demás fauna, o en el centro del poblado junto con la cantidad de turistas que llegan al lugar y con la cantidad de “motillos” con tubos de escape ensordecedores. Tú mismo. Gracias a un blog, www.conmochila.com, decidimos ir a dormir al Park Lodge. Un pequeño lugar a 10 minutos de la “main street” de Kuala Tahan. Lo regenta Jab y su mujer Ana. Son la leche. Un matrimonio jubilado que son una gente increíble. El blog de conmochila, deberíais leerlo tod@s aquell@s que queráis venir al sudeste asiático.  Por 60 ringgits la noche (desayuno incluido) duermes en unas cabañitas. No encontraras el sitio para reservar, tan solo reservan por whatssup. Así que si vais a ir a Taman Negara y necesitáis el teléfono, hacédmelo saber.

Trekking en Taman Negara

Creía que al llegar aquí todo iba a ir rodado. El plan inicial eran dos noches para hacer el Canopy Walkaway y luego disfrutar de una caminata nocturna por la jungla. Siendo testigo de los ruidos y sonidos que alberga la jungla cuando cae el sol. Todo pintaba cojonudo. Llevaban semanas de buen tiempo por la zona… llevaban… y de pronto, todo se volvió negro. Unas nubes amenazantes surcaban los cielos acercándose sigilosamente a nuestras cabezas.



Todo depende del tiempo

Exacto. Y cayó lo que no estaba escrito. Durante más de dos horas vimos cómo caía una torrencial lluvia delante de nuestros ojos. Rayos que lo iluminaban todo, truenos ensordecedores, agua a raudales… Estábamos bien a cubierto cenando en un restaurante, eso es cierto, semi ajenos a lo que sucedía fuera. Pero, teníamos que volver “a casa”… y no, no estaba cerca.

Y pasaron los días

Así llevamos cinco días. Cada maldita tarde, a partir de las 18h se pone a llover como si no hubiera un mañana. Ha habido noches que ni siquiera hemos podido salir a cenar porque cuando aquí llueve, LLUEVE. En mayúsculas y en negrita. Una putada en toda regla. Menos mal que viajamos sin prisas…

El Canopy Walkaway

Disculpadme por la introducción tan extensa. Uno de esos días, pudimos aprovechar la tregua que nos dio el mal tiempo y pudimos hacer una escapada. Decidimos hacer el: El Canopy walkaway. Es un “trekking”de una hora (más o menos) en el que puedes subir a unas pasarelas colgadas de los árboles que están a algunas decenas de metros sobre el suelo por solo 5 ringgis por persona.

El Canopy Walkaway de Taman Negar

El lugar más alto del Canopy Walkaway son 40 metros sobre el suelo.

Así que nos pusimos nuestra ropa de trekkings, nos calzamos las deportivas buenas, las de: “para la montaña”, nuestra botella de litro de agua y nos dirigimos a subirnos en la barquita (1 ringgi por persona y viaje) que nos iba a llevar a la otra orilla. Donde empieza el Parque Nacional. El sol apretaba, mucha humedad. Todos los trails empiezan desde el resort que hay en el parque nacional. Solo tuvimos que buscar el que nos interesaba y empezamos a andar. Últimamente, no sé que me ocurre que me estoy llevando muchos chascos con lo que la gente llama “trekking”. Aquí, de nuevo, no es así. Una pasarela por encima del suelo. Para que no te embarres las deportivas…¡¡¡VENGA YAAAA!!! ¿estáis de coña o qué? ¿¿¡¡Y por qué no lo llamáis paseo!!??  Menuda mierda de trekking.

Aspecto que tiene el Canopy Walkaway.

Parece una broma, pero no. Éste es el aspecto que tiene el trekking del Canopy Walkaway en Taman Negara.

Y para colmo el chuzo que nos cae encima

¡No veas cómo empezamos a sudar con la ropa que llevábamos! Eso sí, el agua nos vino de lujo. Debo reconocer, que a pesar que el camino fue una absoluta decepción, el pasar por los puentes colgantes por 5 míseros ringgis por cabeza (poco más de 1 euro) elevados hasta los 40 metros, valen la pena. De verdad. Encontrarme trekkings así, me decepciona mucho. Creo, y espero no equivocarme, que como el Canopy Walkaway es un “trekking” para todo el mundo, lo hicieron fácil. Desgraciadamente, por culpa del mal tiempo, no vamos a poder comprobar si todos los caminos que puedes hacer aquí, son iguales. Espero que los buenos, sean trekkings de verdad. Por qué si no…

Para resarcirnos del “éxito”

Queremos hacer el llamado Walking Night Jungle. Un paseo de una hora o así por la noche. Llevamos alargando la estancia aquí y de momento, ha sido imposible. Nos ha llovido cada una de las tardes. Así que parece que estamos condenados a regresar a Taman Negara o bien, seguir alargando indefinidamente la estancia aquí. ¡Que oye! No se está nada mal, ¿¿¡¡eh!!??

Vamos a pegarnos un baño

Ni para esto tenemos suerte. La última mañana antes de cambiar de lugar rumbo a Kapas Island a descansar del ajetreo de no poder hacer nada (nótese mi ironía, por favor) decidimos ir a visitar la zona de baño del parque nacional de Taman Negara. De nuevo rumbo a la barquita con el ringgi en la mano camino a darte un chapuzón para refrescarte del agobiante calor que hace a las 12 del mediodía por aquí. De nuevo otro maldito paso hecho por el hombre para facilitar tu caminata.

La zona de baño en Taman Negara.

¿No os apetece daros un chapuzón en estas cristalinas aguas?? A mí, desde luego, ni aunque me paguen.

Después de casi media hora caminando sobre tablones fijados en el suelo, encontramos el lugar donde darte el bien merecido chapuzón. Pero, como siempre… ¡Sí, exacto! ¿Dónde está esa zona de baño? Joder, ¡¡he estado en Tonga!! No me puedes decir que aquí puedo bañarme. No, eso no. No me apetece pillar sífilis, gonorrea o colesterol o lo que sea que pueda haber dentro de ese agua. De verdad. Yo paso de bañarme ahí ni aunque me paguen… bueno, ahí depende del precio,claro. Pero… ¡¡Joder!! ¿Que pollas pasa aquí? ¿De verdad hay alguien en este mundo que tiene arrojos de meterse ahí? ¿Y sigue vivo? Que alguien me lo presente, por favor…

Abandonamos mañana este magnífico lugar. Por que a pesar de estos detalles, el sitio vale mucho la pena. Si venís a Malasia, no dudéis en quedaros unos cuantos días por esta zona. Y si quéreis dormir donde nosotros, hacédmelo saber y os paso el contacto de whassup de Jab y su mujer Ana.



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