Myanmar y el tour del lago Inle

Myanmar y el tour del lago Inle

3 abril, 2019 2 Por Alberto


Myanmar en el 2019

Sin lugar a dudas, Birmania o Myanmar o Burma es un país que hay que visitar. Se ha abierto al turismo hace relativamente muy pocos años e intenta poco a poco ir mejorando sus infraestructuras de cara a los visitantes y en apenas unos 2 o 3 años muchas cosas han cambiado. Leyendo blogs de gente que habían estado en el año 2015 e incluso 2016, las opiniones han quedado obsoletas. La gente de Birmania, se está dando cuenta que recibir turistas es un buen negocio… y han aprendido muy rápido a sacarle partido a eso… Aunque la mayoría de ellos aún tienen muchos problemas para hablar inglés poco a poco se está internacionalizando. He aquí mi experiencia con una de los «must do» en Myanmar. El Tour del Lago Inle. Eso sí, ya os aviso que si te lo montas mal es un PUTO TIMO. Tendrás que negociar antes de cerrar el trato que es lo que quieres visitar. Hay que dejarlo muy claro.  MUY MUY CLARO. Y ni por esas, es posible que no te escapes de que te lleven a visitar alguna «turistada».  ¡Buena suerte tengas!

¿Qué es el tour del Lago Inle?

El Lago Inle es uno de los mayores destinos turísticos de Birmania. Alrededor del lago Inle se encuentran pagodas y pueblos increíbles y maravillosos (unos 200 pueblos). El lugar es digno de visitar. Allí es donde podrás ver a los pescadores birmanos haciendo «malabarismos» con los pies mientras pescan (o posan para tu foto). El Tour por el Lago Inle tiene una duración de unas horas. Y podrás contratarlo en tu hotel o incluso cuando estés paseando por el mercado y una moto se detenga frente a tus morros para ofrecértelo por un «módico precio».  Si llegas a visitar Myanmar, sin duda el Lago Inle será una parada obligatoria.

Y empieza la aventura…

Todo comenzó una mañana que salimos a pasear por los alrededores del mercado que hay en la calle mayor del pueblo. Nuestro hotel tenía un tour por el Lago Inle a un precio de dieciocho mil Kyatt. Creíamos que podríamos sacarlo algo mejor de precio negociando en alguna otra tienda de tours. Así que salimos a voltear sin rumbo a conocer algo más del lugar. En menos de diez minutos ya se nos habían acercado cinco motoristas preguntándonos: ¿Dónde vais? ¿Queréis el tour por el lago? Así que al cabo de media hora ya empecé a estar un poco harto de todo el asunto. Decidimos negociar con la siguiente persona que nos ofreciera el tour. Y eso hicimos. Conseguimos el tour por quince mil. ¡TOMA ÉXITO! y añadimos una parada extra por tres mil más. Nos sentíamos unos grandes negociadores. Conseguimos por el mismo precio del tour del hotel una visita a un templo lleno de pagodas que no estaba incluido en nuestro hotel.

El verdadero tour

Como ya he dicho al principio, una vez lo has realizado, el tour es una auténtica timada. Vamos, lo que viene siendo una mierda. Saliendo del puerto al amanecer vas en busca de tu primera parada. ¿Adivinas? ¿No? Una tienda. UNA PUTA TIENDA. Una tienda donde te explican en 8 minutos cómo funden y fabrican joyas con plata. Es cierto que la plata es barata, muy barata. Pero empezó a recordarme a la historia de cuando tenía diez años y me llevaron a Mallorca a ver la tienda de las perlas Majorica. Estás vendido. No hay escapatoria. Después de visitar la tienda de plata, nos llevaron a «algo» llamado mercado. Allí podrás ver a una de esas mujeres jirafa, en un rincón de la estancia, sentada esperando que quieras hacerte una foto con ella y le des dinero y compres algo. Me pareció algo deleznable y asqueroso. Así que decidí no entrar a esa tienda. No iba a dar un duro por un espectáculo que parece un zoo humano. Sentí muchísima lástima por la señora. Y eso que el día anterior en la negociación ya había avisado que no quería visitar este tipo de espectáculos. Nunca me han gustado este tipo de cosas, desprecio este tipo de mercadeo humano. Después del disgusto de la pobre anciana mujer jirafa, el barquero nos llevó andando al «mercado». He escrito mercado entre comillas porque no eran más que muchos puestos de venta, donde todos tenían lo mismo y todos decían que los producto estaban hechos por ellos mismos. La verdad es que no era nada interesante de visitar. Al lado, cruzando un puente, había un templo lleno de pagodas que fue lo más interesante del lugar.

Esto no ha hecho más que empezar

Después del mercado y ver lo que estaba siendo el tour, empecé a ponerme «mosca», algo olía mal. No era lo que esperaba. Así que volviendo al «long tail» me dejé llevar hacia la siguiente parada. Y ¿Sabes qué? Otra puta tienda. ¡¡¡NO ME JODAS!!! Esta vez, un telar. Ahí, en ese momento, mi cara pasó de ser de mosqueo ha ser de enfado. Yo solo quería visitar unos templos. Nada de tiendas ni mierdas. ¡¡QUIERO VER UN PUTO TEMPLO!! Cuando llegamos a la puerta del telar, le dije al barquero que yo no entraba, que no quería más tiendas que yo quería ver la vida alrededor del lago. ¿Me hizo caso? NO. Casi no hablaba inglés, así que con una sonrisa me ignoró por completo.

Comer en el Lago Inle

Restaurante caro y nada extraordinario en el Lago Inle.

Restaurantes así son los que vas a encontrar alrededor del Lago Inle.

No esperes lugares molones y baratos. No, no lo esperes. Más bien tendrás lugares que ni vas a poder elegir. El barquero te llevará al sitio donde o bien él come gratis o bien pertenece a alguien de su familia o amigos o a su jefe. No hay más. No tienes ninguna otra opción. Lugares donde todo es carísimo y tampoco es que la calidad de sus manjares valgan el precio que vas a pagar. Pero entiendo que eso ya lo sabes, siempre es lo mismo.

Después de comer

Como si no hubiera tenido suficiente con las tiendas a las que me habían llevado y en las que había perdido casi toda la mañana, después de comer nos llevaron a…. ¡¡SI!! ¡¡HAS ACERTADO!! ¡¡A OTRA PUTA TIENDA!! Pero esta vez una tienda de cigarrillos. Y aquí, ya exploté. Te sientas en unos taburetes mientras un señora te explica que tienen tres tipos de tabaco: de banana, dulce y sin sabor. Luego pregunta si fumas y si los quieres probar. Nosotros dijimos que no queríamos probarlos… y… ¡¡sorpresa!! La señora agarró un diario deportivo y se puso a leerlo delante de nuestros putos morros. Pasó de nosotros como de comer mierda. Y así estuvimos. Casi un minuto esperando a que la señora nos explicara para qué servía el diario…. y nada, nos miramos alucinados y le preguntamos ¿Ya está? ¿Eso es todo? La tipa sin dejar de leer el diario dijo: . Cara de imbéciles es poco, de verdad. En ese preciso momento, ME SENTÍ DECEPCIONADO Y ESTAFADO. Mucho más lo segundo que lo primero, claro. Una auténtica vergüenza.

A veces las cosas no mejoran

Y así llegamos a las últimas horas del día y del tour. Hasta los huevos de haber caído en una nueva turistada. Es cierto que de regreso al puerto, el barquero se detuvo en los templos y pagodas que queríamos visitar. Y que valen mucho la pena. Muchísimo. Y luego tienes la sorpresa de los pescadores….  pero eso ya te lo dejo para que descubras algo por ti mismo.

En resumen

Deja muy claro qué lugares quieres visitar cuando estés negociando. Tus lugares. Ninguno más. Harás un tour que te guste y del que no acabes con cara de gilipollas. Porque una de las cosas que te ocurren viajando es que siempre intentan timar al turista. Y este tour, si pagas el que tienen organizado, es una puta timada.

Otros lugares de interés en el Lago Inle

 

¿Te ha ocurrido alguna situación parecida? Te animo a que expliques aquellas situaciones de las que ahora te ríes pero que cuando te ocurrieron no parecían tan graciosas. Seguro que alguna que otra vez te ha ocurrido algo… seguro.

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