Ser mochilero está sobrevalorado

Ser mochilero está sobrevalorado

8 abril, 2019 2 Por Alberto

 

Hemos sido engañados

Así es señoras y señores, hemos sido engañados. Viajar por el mundo de mochilero está sobrevalorado. Desde nuestra más tierna infancia donde una mochila de acampada era todo aquello con lo que soñábamos para irnos a recorrer montañas durante las colonias del colegio (sí, yo hice la E.G.B) hasta nuestros años de adultos. Cientos de veces hemos visto u oído que tal o pascual persona lo ha dejado todo y se ha ido a recorrer el mundo con una mochila y sentíamos una profunda envidia de todo aquello que esa persona iba a poder hacer, lugares que visitar y personas que iba a conocer. Pues bien, NOS HAN ENGAÑADO. Te lo aseguro. Ser mochilero no está tan guay como creemos.

La esencia del mochilero

¿Que sería de un mochilero si viajara con una bolsa de plástico? o ¿con el antiguo saco de tela lleno de ropa colgando de la punta de un palo (como la típica imagen del vagabundo)? Eso es lo que nos han vendido. La esencia. La esencia de que con una mochila de 50 litros vas a ser un tipo que va a salir a buscar su fortuna por el mundo descubriendo lugares y personas. Que podrás vivir donde quieras por el tiempo que quieras, la esencia de que podrás fardar de viajes cuando la gente vea tu mochila llena de parches de diferentes países. Y no me malinterpretéis, yo colecciono parches de los lugares por donde voy pasando y tenía la brillante y casi única idea de pegarlos a mi mochila de 50 litros. Pero te lo repito: NOS HAN ENGAÑADO. Ser mochilero es agotador.

La mochila para viajar por el mundo

Me costó dios y ayuda decidirme sobre qué mochila «necesitaba» para irme a viajar por el mundo. Me vi en la tesitura de tener que comprarme una buena mochila capaz de soportar un gran viaje. Después de mucho leer, informarme y sobretodo después de que mi primo me pidiera su mochila que me había prestado hacía unos diez u once años (o más, ya creía que era mía…) no me quedaba otra opción que agenciarme de una.  Y eso hice. La mejor marca: Deuter. Un mochilón de dos cientos pavos(Que parece ser que ahora está más barata en amazon…). NOS HAN ENGAÑADO. Ser mochilero es un timo.

No solo de la mochila vive el mochilero

¡Claro que no! Ser mochilero es un estilo de vida, una manera de viajar, un planteamiento de vida¡¡UNA PUTA MIERDA!! Qué no, qué no. Deja de pensar en esas estupideces. Ser mochilero es un castigo, un pesado castigo. Y te voy a explicar porqué. Y esto que te cuento se basa en mi experiencia de llevar más de un año viajando sin regresar a casa. Por que quiero que sepas que: NOS HAN ENGAÑADO. Ser mochilero está completamente sobrevalorado.

Mi casa es mi mochila de 50L

Hace más de un año me fui  de casa con cerca de veinte kilos en la maleta, pensaba que llevaba la ropa justa y necesaria para afrontar un viaje de estas características y a los tres meses, me di cuenta que no. Me había equivocado. Demasiada ropa, demasiadas mierdas dentro. Lo que viene siendo un peso innecesario. Nunca habría imaginado lo incómoda y agotadora que llega a ser una mochila para un viaje así. ¿PORQUÉ NADIE LO CUENTA? ¿PORQUÉ LO OCULTAN? ¡Cabrones! Me responderé yo mismo: Da la sensación que es como cuando eres padre (que no lo soy…creo…) y todo el mundo te cuenta las bondades y maravillas de la paternidad…. pero nadie cuenta que pasas horas sin dormir cada noche, que andas agotado todo el día, que tu hijo caga como un mastín de 8 años… vamos, ese tipo de «secretitos» que los padres no quieren contar.

Volvamos a la mochila

Después de cargar durante 3 meses maleta arriba y abajo, decidí enviarme algo de ropa de regreso a España. Esa ropa que ya no tendría motivos para ponerme. (La historia de la ropa daría para otro post, de hecho, lo he publicado, clica aquí. Por que no tiene ningún desperdicio saber cómo funciona el sistema de envío y recogida de paquetes desde otro país. Y ya os adelanto que CORREOS QUEDA COMO EL CULO y que el servicio de aduanas no queda mucho mejor que ellos)Conseguí bajar de peso hasta los diecisiete kilos de ropa y en todos estos meses por más ropa que he ido tirando y regalando la maldita mochila ¡¡NO BAJA DE QUINCE KILOS!! Porque claro, tienes que ir comprando durante el viaje aquellas cosas que vas necesitando: Camisetas blancas, calzoncillos… y así no hay manera, no hay manera.

Las maletas viajan en maleteros

Este es el DETALLE MÁS IMPORTANTE de toda está chapa que os estoy soltando. ¿Por qué digo esto? Porque parece que lo hayamos olvidado. Después de gastarnos unos cuantos euros más en unas fundas para proteger la mochila, que todo sea dicho de paso fue una gran compra, porque te ahorras roturas y rasguños en las cintas de carga de aeropuertos o que se llene la maleta de polvo, descubrimos que la mayoría del tiempo en el que viajas, la maleta no la llevas puesta en tu espalda. Parece mentira, ¿verdad? Es una contradicción y ¡¡no solo eso!! He descubierto que es mucho más sencillo y cómodo para un viaje largo de muchos meses llevar ¡una maleta de ruedas! Seamos realistas, el mundo está preparado para que podamos viajar con maleta de ruedas ¡¡incluso si viajas a Myanmar!! ¡¡NO CARGUES CON TU CASA EN TU MOCHILA!!

Mi opinión

Se acabó. El día que regrese a casa, cambio de mochila. ¡¡UNA CON RUEDAS!! Que las hay de muchos tipos y no tiene porqué ser la típica samsonite esa… Ya tengo mirada la que caerá. Cuanto más grande sea tu mochila, más mierdas inútiles vas a ir metiendo en ella. Su capacidad va a ser tu límite y a veces hasta le meterás más cosas de las que le caben. Olvídate de llevarte a un viaje las cosas «porsi». Por si llueve, por si engordo, por si adelgazo… Todas esas cosas no valen, es peso muerto que metes y podrás ir comprándote en los lugares que visites todo aquello que necesites (sea lo que sea). Te lo aseguro. De todo lo que llevaba el primer día en mi mochila, solo me quedan las deportivas. Todo el resto, lo he ido regalando y he ido comprando lo necesario. A partir de mi propia experiencia he aprendido que para mi próximo viaje cargaré con lo mínimo necesario y a partir de ahí, ya iré viendo qué necesito comprar.

Concluyo

Si aún así eres de aquellos que quieren lanzarse a la aventura de viajar por el mundo sin retorno o por un tiempo muy largo y estás ansioso por comprarte tu mochilita molona, te aviso: TE ARREPENTIRÁS. Cargar con los kilos que seas capaz de meterle a tu mochila llena de «porsi» aunque solo sean veinte minutos al día es una tortura. Y si encima viajas con otra mochila pequeña para el laptop, cargadores, cámara de fotos (como yo)… es la puta muerte. Para unas vacaciones «normales», la mochila es suficiente porque verdaderamente no llegas a cansarte. Pero… ¡ay de ti que no me hagas caso! Toma mi consejo como si fuera el consejo de tu sabia abuela.

 

Si alguna vez has viajado durante mucho tiempo cargando con tu mochila, entenderás perfectamente a qué me refiero. ¿Verdad? ¿Qué opinas? Aquí espero tu comentario explicando tu experiencia viajera.

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