Vietnam como destino turístico

Vietnam como destino turístico

22 noviembre, 2018 0 Por Alberto

 

Vietnam puede quemarte

Esta es la historia que hay detrás de 49 días (el día que «exploté») en Vietnam como destino turístico. ¿ Por qué digo que Vietnam puede quemarte? Porque los vietnamitas pueden llegar a ser muy «intensos». No todos, claro. Son la minoría, pero es que…¡¡Buf!!Son muy muy agotadores. Ni siquiera es comparable con las situaciones que nos ocurrieron en el Reino de Tonga (clica aquí si tienes curiosidad) o en Nueva Zelanda (clica aquí si quieres saber lo que nos ocurrió).

Mi paciencia

Nunca he sido un tipo especialmente paciente, pero después de 8 meses de viaje, he ido ganando «algo» más de paciencia. En Vietnam me duró 49 días exactamente. A lo largo de nuestro recorrido por vietnam, fuimos viendo y sufriendo cómo el turista es tratado como mera mercancía. Somos dólares andantes. No me parece malo, ¡ojo! lo veo como algo normal en este tipo de países, pero día tras día, ciudad tras ciudad te vas dando cuenta que el proceder es casi siempre el mismo. El engaño más común, y digo engaño no timo, es el de las gasolineras (puedes leerlo aquí) y el de pagar por aparcar en algunos lugares que son COMPLETAMENTE GRATUITOS. Sí, así son los vietnamitas. (Repito: son una minoría, ¡¿¿¡eh!!??).

Todo empezó en Sa Pa

Mires a donde mires circulando en moto por las carreteras de Sa Pa podrás encontrar terrazas en laderas de montañas. Un auténtico paisaje de Vietnam.

Si quieres ir a visitar las terrazas de arroz que hay en el valle de Sa Pa, te harán pagar 75 mil Dongs por turista. Sí, no he dicho persona, he dicho «turista», y es que lo que he podido ver hasta la fecha en algunos lugares es que solo pagamos los de fuera. Cuando me pararon en la garita de seguridad y pregunté por qué había que pagar, me dijeron que era un lugar «de interés turístico» , algo que me pareció perfecto. Así que mientras yo estaba sacando el dinero, pasaron de largo siete u ocho motocicletas que no se detuvieron para pagar, así que le comenté al de seguridad: ¿ Y esos? ¿No pagan? la respuesta me dejó totalmente K.O. Literalmente me dijo: LOCAL PEOPLE. DON’T PAY. YOU PAY. Te lo dicen así, en crudo. Menuda cara de gilipollas que se te queda…

El asunto fue empeorando

Al día siguiente de Sa Pa, teníamos que ir a comprar los billetes de bus para Ha Giang, un lugar al norte norte de Vietnam, casi tocando a China. Así que fuimos preguntando tienda a tienda por el precio del billete. Según donde lo compres los precios oscilan entre los 180 mil Dongs a 250mil Dongs.A mí, personalmente, me parece una horquilla demasido amplia. Así que tuvimos la gran idea de acercarnos a la estación de autobus a comprar directamente el billete en las ventanillas y… ¡¡Oh «Chorprecha»!! ¡¡300 mil dongs por cabeza!!! ¿¿¡¡Pero qué me estas contando!!?? ¿¿La compañía «oficial» vende los billetes más caros que los propios tour operadores?? ¿Y dónde está el negocio? Ni idea. Pero lo dicho. Para los vietnamitas solo eres dólares andantes. Ni más ni menos. Algo oscuro hay detrás de todo esto, por que antes de decirte precios, suelen preguntarte de que país eres y entonces hablan entre ellos en vietnamita para luego decirte precio. ¡Y hombre! A veces soy muy tonto, pero acostumbro a no ser muy gilipollas. Y ya iba con «la mosca tras la oreja» con la jugarreta del día anterior para entrar en Sa Pa. Así que después de intercambiar algunas palabras ellos en vietnamita y yo en castellano (ninguna de ellas era para llamarle guapo, supongo que él lo mismo) nos dirigimos a una tienda de telefonía a recargar nuestras tarjetas telefónicas.

¿Hablas inglés?

Esta fue la primera pregunta que le hice al chico de la tienda. Y su respuesta fue un rotundo sí. A destacar el parecido que tenía el chaval con Íñigo Errejón, pero en vietnamita. Ese aspecto de informático loco y pajillero…  Después de 30 minutos conseguimos hacer la recarga de la tarjeta telefónica de Carol. Pero a mí, como siempre, me tocó lo menos agradable… Pues resuelta que el chico me dijo que había cargado 100mil Dongs en mi tarjeta pero que no podría usarlos. Porque mi Sim era diferente y que no permitía la recarga. Así que le pregunté 4 veces. ¿NO LA PUEDO USAR? ¿SEGURO? No,no podrás usarla, me dijo. Te recomiendo que compres otra.

Pues eso hice

Compré otra tarjeta e hice una recarga de 50mil Dongs. Aunque os pueda parecer sencillo, el asunto tuvo su miga. EStuvimos en la tienda casi casi dos horas porque el chaval, no sabía tanto inglés como decía. Así que traducía su vietnamita con la aplicación del google… un puto drama y un puto caos. Pero… lo increíble llegó al final. Una vez solucionado todo el asunto de la Sim card, le pago al chico los 250 mil Dongs que me pide. 100mil de la recarga de Carol, 100mil de mi nueva Sim y 50mil de mi recarga. Hasta ahí todo fantástico. Empezaba a ver la luz al final del túnel. Parecía que empezaba a salir el sol… hasta que saliendo por la puerta, el chico me reclama 100mil Dongs de la recarga de mi Sim vieja. Sí, la que se había quedado él y que yo no iba a poder usar. No me malinterpretéis… pero ya venía «calentito» de la estación de autobuses por culpa del cabrón que quería timarme más pasta y ¿ahora esto?¿Pero qué cojones me cuentas?¿Por qué voy a pagar algo que yo no puedo usar? Después de un  intercambio de dialéctica pura y dura a través de la aplicación del móvil, el chaval se fue calentando más y más. Yo, que ya empezaba a estar un poco hasta los huevos, empecé también a calentarme. Así que me encontré en unas de esas situaciones nada agradables ni divertidas. Verte en un país de habla extranjera siendo gritado e insultado en su idioma mientras que tu gritas e insultas al otro tipo en el tuyo. Es algo surrealista.

Y siempre pagan justos por pecadores

Y me pasó, me tuvo que pasar, después de todo un día desastroso. Después de momentos desatinados nada divertidos, solo quería encerrarme en mi hostel y no salir de allí hasta el día siguiente para subirme al autobús. Así que me fui a un supermercado a comprar algo para picar durante las 7 horas de trayecto desde Sa Pa a Ha Giang. Y ahí, pagó quien menos culpa tenía. Exploté como nunca había explotado en mi vida. No me enorgullezco de lo que hice, pero es que estaba muy muy muy hasta los cojones, y ya no había ninguna otra opción. Esperando en la cola del cajero para pagar, noto como me van metiendo poco a poco primero un brazo, luego un culo y así algo se abre paso entre la caja y yo y se coloca delante de mí una señora con un niño. ¡¡SE ME ACABABA DE COLAR LA MUY CABRONA!! ¡En mi puta cara! Así que empieza a volcar su compra sobre la caja, y yo ni corto ni perezoso, le pongo mi compra delante y le digo a la cajera que voy yo. ¿¡Pues no va la vieja cascarrabias y se me pone a gritar en mitad del supermercado!? Ya no pude más. Ahí reventé. Le dije de todo a la señora (hablando en mi idioma, claro). Gritando desquiciado, viendo la cara de aquellos que habían intentado timarme durante todo el día, me desquité y me sentí muy bien. Debo admitirlo. Fue como quitarme un peso de encima. Como un demostrar que yo también sé cómo gritar aunque no sea vietnamita. Y me fuí de allí, directo a mi habitación a pasar las siguientes 9 horas durmiendo hasta subirme a mi autobús.

Pero aún no ha acabado

A las 23 horas estaba a punto de tumbarme en la cama para echarme a dormir, cuando de pronto oí una moto para en la puerta del hostel. Y ahí estaban, una pareja de policías vietnamitas acababan de entrar en mi hostel. Me cagué vivo. Solo hacía que esperar que subieran de un momento a otro y picaran a mi habitación. Pero no, pasada media hora o así, volví a escuchar la moto y los vi alejarse. Respiré de alivio pero quise bajar a recepción a ver si me enteraba de algo. Y eso hice, pero no. Ni había nadie en recepción ni me enteré de nada. Subí de nuevo a mi habitación y ya no pude dormir. Me pasé la noche en vela, levantándome de la cama con cada moto que escuchaba. Esperando acojonada la llegada de la policía vietnamita. ¡¡Y todo por 100mil Dongs de mierda del capullo de la tienda de telefonía!! Era una jodida pesadilla. A la mañana siguiente, nos fuimos del hostel sin ni siquiera desayunar. Estaba deseando largarme de ahí cagando ostias. Nunca he sabido a qué vinieron los policías, seguramente todo fue una maldita casualidad, pero lo mal que lo pasé esa noche… Vietnam como destino turístico puede quemarte. A mí me quemó en 49 días.

 

¿Has visitado Vietnam? ¿Te ocurrió algo divertido y gracioso para contarlo? ¡Pues hazlo! Deja tu comentario explicando aquello que te haya ocurrido. Vamos a reírnos todos.

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